En este artículo exponemos las estrategias de comunicación de los partidos políticos españoles desde la perspectiva de la Tradición católica y la legitimidad monárquica. Todos ellos, desde el PSOE hasta VOX, utilizan técnicas modernas de manipulación para imponer ideologías inaceptables, distraer a la sociedad y consolidar el sistema liberal nacido de la Revolución.
1. PSOE – La revolución permanente
Estrategia: manipulación emocional, victimismo de minorías, narrativa de “progreso”.
Herramientas:
- Explotación constante de la memoria histórica sectaria.
- Asociación de todo disenso con “fachas”, “extrema derecha” o “franquismo”.
- Uso sistemático de lenguaje ideológico: “diversidad”, “inclusión”, “empoderamiento”, etc.
- Colaboración activa con medios como RTVE, La Sexta, El País, Cadena SER.
Finalidad: sustituir el orden cristiano por una “nueva moral” basada en los deseos subjetivos y los dogmas del progresismo. Subversión de la familia, el orden natural y el principio de autoridad.
Ejemplo: Campañas institucionales con niños que dicen “Mi familia es de dos papás”, normalizando el desorden moral con dinero del contribuyente.
2. PP – El colaborador necesario
Estrategia: simular oposición, mantener el régimen sin cambiar su naturaleza.
Herramientas:
- Ambigüedad calculada. Habla de “libertad” o “valores”, pero no defiende la verdad ni la moral católica.
- Control de medios como Antena 3, Onda Cero, El Mundo o ABC para modular el discurso “moderado”.
- Utilización de símbolos tradicionales (bandera, Constitución, Monarquía) sin contenido verdadero.
Finalidad: calmar a los sectores conservadores sin alterar la revolución legal. El PP consolida las leyes de la izquierda, como el aborto o la ideología de género, sin cuestionarlas.
Ejemplo: Feijóo dice ser “provida” pero defiende el aborto como “derecho” en la ley. Pura disonancia moral.
3. SUMAR / Podemos – El caos radicalizado
Estrategia: provocación, victimismo social, saturación ideológica.
Herramientas:
- Agitación constante en redes sociales, uso de TikTok y Twitter para fomentar odio de clases, ruptura familiar y cuestionamiento de toda autoridad.
- Estética de “pueblo” para ocultar vínculos con millonarios, ONGs globalistas y lobbies anticristianos.
- Colaboración con medios extremistas como Público, La Marea, Eldiario.es.
Finalidad: llevar al extremo la ingeniería social para destruir toda forma de cultura cristiana e identidad de Patria.
Ejemplo: campañas feministas financiadas por el Ministerio de Igualdad que acusan a todos los varones de “opresores”.
4. VOX – El partido de la disidencia controlada
Estrategia: ofrecer un discurso en apariencia rupturista, sin tocar los fundamentos del sistema.
Herramientas:
- Énfasis en “orden”, “patria”, “unidad”, pero sin restaurar el orden cristiano ni denunciar el liberalismo como raíz del problema.
- Presencia fuerte en redes y medios alternativos subvencionados o tolerados.
- Simbología ambigua: cruces, banderas, discursos de firmeza… sin doctrina.
Finalidad: canalizar el descontento popular para evitar su conversión en verdadera resistencia católica y contrarrevolucionaria.
Ejemplo: VOX critica la Agenda 2030, pero acepta el sistema parlamentario y no propone una monarquía confesional.
5. Los separatistas – Nacionalismos sin Dios
Estrategia: victimismo histórico, falsificación del pasado, manipulación lingüística.
Herramientas:
- Medios regionales públicos (TV3, ETB, Canal Sur…) como armas de adoctrinamiento diario.
- Glorificación de lenguas regionales para sustituir la unidad espiritual y cultural de España.
- Acusación sistemática al “Estado español” de opresión.
Finalidad: fragmentar la unidad política y espiritual de España, herencia de los Reyes Católicos, para favorecer proyectos masónicos o europeístas.
Ejemplo: programas infantiles en TV3 que ridiculizan la lengua castellana y exaltan a “Països Catalans”.
6. Todos ellos: silencian la Tradición
Ningún partido defiende:
- El Reinado Social de Cristo.
- La Monarquía legítima (tradicional, sujeta a Dios y a la Ley Natural).
- Los Fueros históricos y la subsidiariedad.
- El principio de autoridad cristiano (padre, maestro, sacerdote, rey).
Todos coinciden en esto: la Tradición debe ser erradicada del imaginario colectivo. Si aparece, es como caricatura o amenaza.
Conclusión: no es una lucha de partidos, es una lucha de principios
La estrategia común de todos estos partidos es mantener el sistema revolucionario nacido en 1812 y perfeccionado en 1978. Ninguno quiere restaurar el orden cristiano, ni devolver el poder a Dios ni dar cabida a una monarquía católica.
Frente a ellos, sólo la Contrarrevolución organizada y católica puede ofrecer esperanza. Esa es la misión del carlismo, que no se mide por votos, sino por fidelidad.