La acusación de “trampa estadística” se refiere a un cambio en la forma en que el Ministerio del Interior español clasifica y publica los datos de delitos sexuales desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 10/2022, conocida como “solo sí es sí”, en octubre de 2022. Antes, las estadísticas distinguían claramente entre “abuso sexual” (delitos sin violencia ni intimidación, como tocamientos no consentidos) y “violación” o “agresión sexual con penetración” (delitos graves con penetración). Ahora, todo se agrupa bajo el epígrafe genérico de “agresiones sexuales”, lo que diluye las cifras específicas de violaciones.[adelanteespana]
Cambio legislativo y estadístico
La nueva ley eliminó la distinción entre abuso y agresión, unificando ambos en “agresión sexual” con penas similares independientemente de la gravedad (salvo atenuantes). Esto llevó al Interior a modificar su Balance de Criminalidad: en lugar de desglosar “violaciones” por separado, las integra en “agresiones sexuales” (código 51), que suma casos leves y graves. Críticos como el artículo de Adelante España argumentan que esto “hace desaparecer” las violaciones de las tablas públicas, ocultando un aumento real del 53% en penetraciones desde 2018 (de 1.401 a 2.151 en 2023), mientras la categoría global sube menos (18%).newtral+1
Ejemplo con datos oficiales
Pre-2022: Violaciones separadas (ej. 1.079 en 2021).
Post-2022: Solo “agresiones sexuales” totales (12.712 en 2024, +7% vs. 2023), sin desglose público de penetración vs. no penetración.[es.amnesty]
El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el INE mantienen desgloses parciales (ej. condenas por penetración), pero el Ministerio no los publica prominentemente, alimentando sospechas de manipulación para mostrar bajadas en criminalidad global.