Basado en el concepto de “neolengua” de George Orwell en 1984 (un lenguaje diseñado para limitar el pensamiento y promover ideología totalitaria), y extendido a prácticas de propaganda histórica (como en el nazismo o regímenes tiránico democráticos modernos), aquí va una lista de 20 técnicas lingüísticas comúnmente usadas. Estas incluyen omisiones, cambios semánticos y renombramientos eufemísticos (por ejemplo, llamar “renacimiento” o “ilustración” a movimientos “antitomistas” para darles un barniz positivo y ocultar críticas). Las técnicas se derivan de análisis lingüísticos y políticos, como los de Victor Klemperer en el nazismo o extensiones orwellianas.
| # | Técnica | Descripción | Ejemplo |
|---|---|---|---|
| 1 | Omisión de palabras peligrosas | Eliminación deliberada de términos que podrían incitar disidencia o pensamiento crítico. | En neolengua orwelliana, borrar “pecado” para que no se pueda concebir. |
| 2 | Eufemismos | Suavizar conceptos negativos con términos neutrales o positivos para hacerlos aceptables. | Llamar “refugiados” a invasores (Orwell sobre propaganda de guerra). |
| 3 | Disfemismos | Endurecer o demonizar conceptos positivos con términos negativos para deslegitimarlos. | Etiquetar “disidencia” como “traición” o “fachosfera” para movimientos que dan menos la razón al tirano. |
| 4 | Neologismos | Creación de palabras nuevas para imponer ideas ideológicas o emociones específicas. | “Librepensadores” para aceptar contradicciones sin cuestionar. |
| 5 | Cambio semántico | Alterar el significado original de palabras para alinearlas con la ideología dominante. | Convertir “fanatismo” en algo positivo y admirado en propaganda nazi (Klemperer). |
| 7 | Reducción de vocabulario | Minimizar el número de palabras disponibles para restringir el rango de pensamientos. | En 1984, descartar sinónimos como “malo” por “nobueno” para simplificar y controlar. Las corrientes estas que dicen ahora que no se pueden usar palabras negativas. |
| 8 | Repetición constante | Reiterar frases o eslóganes para internalizar ideas sin análisis. | “El COVID es contagioso” repetido en para normalizar contradicciones (Hay muertes… pero no las contagia el vecino… |
| 9 | Uso de lugares comunes | Saturar el discurso con clichés vacíos para evitar argumentos profundos. | Frases como “progreso inevitable” para justificar cambios ideológicos sin evidencia. |
| 10 | Etiquetado insultante | Asignar etiquetas peyorativas a oponentes para deshumanizarlos. | Llamar “reaccionario” o “machista” a cualquier crítica al feminismo moderno. |
| 11 | Relatos en vez de argumentos | Sustituir razonamientos lógicos por historias emocionales para manipular sentimientos. | Narrativas victimistas en propaganda para dividir en “víctimas y victimarios”. |
| 12 | Falacias históricas | Deformar hechos pasados con términos manipulados para reescribir la historia. | Renombrar “ilustración” como movimiento “progresista” en vez de llamarlo depravación. |
| 13 | Prohibición y censura | Vetar palabras o expresiones consideradas “incorrectas” bajo amenaza. | Censura de términos “políticamente incorrectos” en corrección política moderna. |
| 14 | Saturación con consignas | Inundar el lenguaje con lemas ideológicos para dominar el discurso público. | Eslóganes como “multiculturalidad es progreso” repetidos para imponer agendas sin debate. |
| 15 | Imposición de discurso único | Forzar un solo marco lingüístico, donde desacuerdo. | En regímenes totalitarios, solo permitir vocabulario alineado con el partido. |
| 16 | Términos talismán | Usar palabras “clave” con poder evocador para movilizar sin explicación. | “Igualdad” como clave en propaganda, sin definir sus límites reales. Cuando la igualdad en su origen significaba: los no virtuosos queremos mandar también y si no lo hacemos te cortamos la cabeza. |
| 17 | Dilemas falsos (esquematismos) | Presentar opciones binarias manipuladas para forzar elecciones ideológicas. | “O estás con nosotros o contra el progreso” en debates políticos. |
| 18 | Infantilización del lenguaje | Simplificar a niveles básicos o “infantiles” para reducir capacidad crítica. | Palabras como “carca” en neolengua para tratar a adultos como niños. |
| 19 | Eliminación de matices | Quitar ambigüedades y connotaciones para que las palabras tengan un solo significado. | En 1984, palabras sin dobles sentidos para evitar interpretaciones disidentes. |
| 20 | Regularización excesiva | Estandarizar todo el lenguaje para eliminar variaciones culturales o individuales. | Convertir todos los verbos en regulares en neolengua para uniformizar el pensamiento. (Cambio de definición de la palabra pandemia en la plandemia). |
| # | Estrategia | Descripción | Ejemplos del usuario | Ejemplos similares o adicionales | Estrategia de aplicación |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Eufemismos (suavizar lo negativo con términos positivos o neutrales) | Reemplazar palabras crudas o morales por otras que suenan médicas, dignas o progresistas, para desdramatizar actos violentos o inmorales y hacerlos socialmente aceptables. | – A matar abuelos: “eutanasia” o “muerte digna”. – A descuartizar bebés: “interrupción voluntaria del embarazo”. – Al veneno mata niños: “píldora del día después”. – A riendas sueltas a la lujuria: “preservativo”. – Al libre descuartizamiento: “derechos reproductivos”. – A drogar niños: “autodeterminación de género”. – A mutilar personas: “reasignación de género” o “cambiar sexo”. – Al pinchazo: “vacuna”. – A las mentiras de la prensa: “pandemia”. – A catástrofe: “DANA”. | – A genocidio de bebés: “derechos”. | Usar vocabulario técnico o “positivo” para eliminar connotaciones éticas negativas, reduciendo la resistencia moral y facilitando la aceptación legal/política. |
| 2 | Omisión o ausencia deliberada de palabras/conceptos | Eliminar términos que evocan realidades incómodas o contrarias a la ideología, creando un vacío que impide discutir o concebir ciertas ideas. | – En contextos anarquistas/liberales: no mencionar “Dios”, usando “aséptico” o “neutro”. – Cargos que hablan de “acogida” sin mencionar problemas de “invasión”. – Incitación a la omisión vía “intolerancia” (evitar llamar a conversión por miedo a ser “intolerante”). | – En debates climáticos: omitir “cambio natural” para enfocarse solo en conceptos “antropogénico” (Culpabilizar al hombre para poder exigirle cambios). – En educación sexual: no mencionar “abstinencia” o “riesgos morales”, solo “educación se dice educación diversa o “integral”. – En historia: omitir “persecución religiosa” en narrativas sobre la Revolución Francesa. | Falsear “neutralidad” aparente para silenciar perspectivas opuestas, limitando el debate a un marco ideológico controlado. |
| 3 | Cambio semántico o redefinición | Alterar el significado original de palabras para alinearlas con una agenda, desvinculando el término de su realidad o efectos emocionales. | – Cambio de “caridad” por “solidaridad” (desvincula de la fe católica). – “Tentación” por “librepensamiento” o “libertad de conciencia” (Elimina concepto de pecado). – “Mandamiento” o “pecado” por “derecho” (Elimina la fe católica). – “Adúlteros” por “divorciados vueltos a casar” (Elimina el concepto de matrimonio estable). – “Fornicación” por “matrimonio civil” (Hace estable la situación irregular). – “Soberbia de la mujer” por “feminismo” eliminando la entrega recíproca (Convierte en bandera lo que eran malas tendencias). | – “Igualdad” como bandera (el malo también igualmente puede gobernar). – “Democracia” como “gobierno del pueblo” pero usada para regímenes autoritarios (e.g., “República Democrática” en dictaduras). – “Progreso” para cambios culturales controvertidos, como en la “progresía” vs. tradición. | Desvincular la palabra de su raíz ética o real, alterando respuestas emocionales y facilitando la normalización de conductas desordenadas. |
| 4 | Dilución o etiquetado genérico | Usar términos amplios o ideológicos para diluir la gravedad de acciones específicas, agrupando bajo etiquetas que ocultan lo esencial. | – Al liberalismo: “liberalismo” en vez de “depravación”. – A gente que asesina bebés: “liberales” o “socialistas” (diluyendo el asesinato dentro de una ideología más amplia). – Al progresista: no se le llama “decadente”. – A carlistas: “bandoleros” en vez de “católicos”. – A tradicionales: “fachas” por oponerse al aborto. | – A corrupción: “irregularidades administrativas”. – A ideologías extremas: “populares” para diluir diferencias entre el bien y el mal. | Enmascarar acciones concretas bajo ideologías vagas, evitando confrontar la moralidad directa y polarizando el debate. |
| 5 | Invención de neologismos o términos neutros ficticios | Crear palabras nuevas para imponer conceptos inexistentes o ideológicos, forzando un cambio en la gramática o percepción. | – “Ellos, ellas, elles; niño, niña, niñe” (género neutro de abortistas argentinos). | – “Cisgénero” para personas no trans, creando una norma artificial. – “Heteronormatividad” para criticar la orientación tradicional como opresiva. – “Micromachismos” para extender el concepto de machismo a lo cotidiano. | Introducir gramática “inclusiva” para normalizar identidades o agendas, alterando el lenguaje natural y silenciando críticas como “intolerantes”. |
| 6 | Condenación o etiquetado peyorativo de la verdad/oposición | Etiquetar disidentes con términos despectivos para deslegitimar sus argumentos sin debatirlos. | – “Negacionista” o “bulo” para opositores a la “plandemia”, encierros o pinchazos (pese a evidencia científica). | – “Conspiranoico” para cuestionadores de narrativas oficiales (e.g., vacunas o cambio climático). – “Xenófobo” para críticos de la inmigración masiva. – “Homófobo” para opositores al matrimonio igualitario. | Desacreditar la oposición como irracional o malintencionada, inhibiendo el debate racional y fomentando autocensura. |
| 7 | Repetición constante para asociar ideas | Reiterar asociaciones negativas o positivas para reprogramar percepciones automáticas. | – Repetir “sacerdotes violadores” vía TV, asociando “sacerdote” a “violador” en vez de “caritativo”. | – Asociar “capitalismo” o pequeño empresario con “explotación” en medios izquierdistas. – Repetir “empoderamiento” para feminismo, ignorando críticas. – “Fake news” para cualquier información contraria a medios mainstream. | Usar medios masivos para crear estereotipos automáticos, alterando la imagen colectiva sin evidencia equilibrada. |
| 8 | Adueñamiento o apropiación de conceptos positivos | Tomar palabras virtuosas y pervertirlas para fines opuestos, vaciándolas de significado original. | – Adueñarse de “fraternidad”, “libertad” o “igualdad” en la Revolución (para promover depravaciones). – Al pequeño empresario: “latifundista opresor del capitalismo”. – A expropiaciones: “desamortizaciones”. | – “Paz” en regímenes totalitarios (e.g., “Paz soviética” para expansión). – “Justicia social” para políticas redistributivas coercitivas. – “Diversidad” para imponer uniformidad ideológica. | Usurpar términos correctos para justificar agendas contrarias, confundiendo al público y desarmando críticas virtuosas. |
| 9 | Renombramiento histórico o ideológico | Reetiquetar eventos/personas históricas con términos positivos para reescribir narrativas. | – Al libertinaje: “ilustración”. – A guerra por depravación: “revolución”. – A defensas católicas: “memoria democrática/histórica”. – Al tirano: “gobernante”. – Al ladrón: “ministro de Hacienda”. – Al degenerado: “emperador” (Napoleón). – Al satanismo: “masonería”. – A legislar satánicamente: “aconfesional” o “liberal”. – Al que quiere leyes degeneradas: “popular”. | – A guerras injustas: “misiones de paz”. | Glorificar o demonizar el pasado para justificar el presente, usando términos que evocan progreso o heroísmo. |
| 10 | Desvinculación de la realidad y sus efectos | Cambiar palabras para desconectar de consecuencias emocionales o reales, neutralizando respuestas. | – Al adulto invasor: “refugiado menor no acompañado”. – A invasores: “migrantes”. – A cruceros: “pateras”. – A ocupación de casa: “vivienda digna”. – Prohibir mencionar origen en delitos (e.g., “joven” en vez de “magrebí”). | – “Crisis humanitaria” para inmigración ilegal, ignorando impactos locales. – “Transición energética” para cierres industriales, ocultando desempleo. – “Reforma educativa” para cambios ideológicos en currículos. | Abstraer el lenguaje para evitar empatía o indignación, facilitando políticas sin oposición. |